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La asesinaron sin piedad y le abrieron el vientre para robarle a su bebé

El alcalde de Soacha Juan Carlos Saldarriaga no sale del asombro luego de conocer sobre el asesinato de una joven en la vereda Chacua Alta, en zona montañosa de ese municipio, el cual habría ocurrido antes de Semana Santa.

La policía indicó que una mujer y su cómplice le abrieron el vientre a la desamparada y la dejaron morir para quitarle el bebé. La acusada, que confesó el crimen, perdió a un hijo meses atrás y no le había dicho a su familia. Al parecer, quería hacer pasar como suyo al recién nacido.

Durante meses, Yadira Yepes sedujo con regalos a Sandra Álvarez, una indigente embarazada a quien logró mantenerla fuera de las drogas, para que viviera su proceso de gestación de manera saludable.

Sin embargo, estos buenos gestos de Yepes tenían una macabra intención: arrebatarle a ese bebé por nacer, luego de que ella misma perdiera a su hijo en un embarazo interrumpido y haya decidido no contarle ni a su esposo ni a su familia en Soacha, Colombia.

Así, con 37 semanas de gestación, Yepes y un hombre al que le pagó 4,000 dólares llegaron una noche con Álvarez para matarla sin piedad y, con un cuchillo, practicarle una cesárea para arrebatarle de sus propias entrañas a su bebé. Una cámara de seguridad captó a la pareja caminando con el niño en brazos en plena madrugada

Tras el asesinato, Yepes se acercó hasta un hospital para que pudieran atender al niño, luego de asegurar que era suyo. Sin embargo, las primeras pruebas médicas determinaron que la carga hormonal de la mujer no correspondía a una mujer lactante.

“Los doctores del hospital denunciaron que había una señora que no estaba embarazada y que había llegado con un bebé que decía que era de ella”, contó el alcalde de Soacha, Juan Carlos Saldarriaga.

La denuncia inició una investigación que fue construyendo paso a paso lo ocurrido, hasta que Álvarez fue hallada tirada en la calle, degollada y con sus intestinos de fuera, por lo que se ordenó la captura de Yepes.

“La mujer aceptó los cargos de homicidio agravado, tortura y tráfico de niños”, contó Libio Castillo, de la Policía Metropolitana de Soacha.

La conmoción sobre el homicidio también fue expresada por los amigos de Álvarez, quienes exigen justicia. “De pronto a uno lo ven sucio o mal arreglado y piensan que uno no tiene sentimientos”, se quejó Andrés Tobón, amigo de la víctima.

Ahora la policía se encuentra en la búsqueda del cómplice de la imputada, mientras se analiza lo que pasará con el bebé, quien está solo en este mundo, debido a que del padre o de la familia de la víctima no se tiene noticia alguna.

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